Con la digitalización del deporte alcanzando cotas máximas, se calcula que un partido de fútbol genera unos 1,4 millones de sets de datos. Sólo esa cifra debería hacer pensar a las entidades deportivas cómo gestionar el data governance y asegurar la protección de datos.
Sobre todo, porque además de jugar partidos también entrenan, se producen altas y bajas, se mide el rendimiento deportivo para velar por la salud… y todo esto supone que las entidades deportivas están manejando cada día información confidencial, sensible y personal de los jugadores. Y a ello se suma la recopilación de datos de todo un ecosistema de proveedores, competiciones, socios y fans, patrocinadores, empleados, clientes… lo que obliga a las entidades deportivas, en tanto que son personas jurídicas, a definir una estrategia integral y rigurosa para recopilar, gestionar y proteger todos los datos que va a manejar a lo largo de cada temporada.
Al fin y al cabo, los datos en una entidad deportiva no solo se utilizan para mejorar el rendimiento deportivo de sus jugadores, sino también para gestionar el día a día de su actividad, incluyendo aspectos financieros, de seguridad y de relación e interacción con los seguidores. Por eso, una buena política de data governance puede convertirse en el balón de oro inesperado en el éxito del club.
¿Cómo aplicar con éxito la data governance en el deporte?
A lo largo de la historia del deporte, tanto las grandes como las pequeñas decisiones se han tomado, a menudo, a partir de la intuición, la experiencia o la tradición. Sin embargo, ante la digitalización de las entidades deportivas y las competiciones, la monitorización de los entrenamientos y la incorporación de todo tipo de dispositivos IoT en las equipaciones, materiales y estadios, la ingesta continua de datos, la forma en que se recopilan, se guardan, se usan, se eliminan y se analizan los datos, así como la protección y data governance en el deporte se ha vuelto tan estratégica como una jugada de touchdown en la Super Bowl.
Para aplicar con éxito la data governance, las entidades deportivas deberían de tener en cuenta el conjunto de funciones, procesos, políticas y herramientas que garantizan la calidad adecuada de los datos durante todo su ciclo de vida. Ya no basta con querer recopilar datos de los atletas, por ejemplo, sino que también se debe definir muy bien cómo se van a usar esos datos, cómo se van a proteger (hay datos de salud de los jugadores o de sus salarios que son muy sensibles y golosos para terceros) y, sobre todo, quién va a poder acceder a los datos, qué va a poder hacer con ellos y qué permisos va a tener.
Además de garantizar la trazabilidad de los datos, dado que cada temporada vienen y se van jugadores, llegan abonados nuevos y otros se dan de baja, y hay nuevos fans en redes sociales con los que se interactúa… las entidades deportivas también deben de tener muy clara la política de eliminación de datos.
El éxito de la data governance en el deporte pasa por definir
En primer lugar, los objetivos del uso de los datos, y asegurarse de que estén en línea con la visión y la misión de la organización. En segundo lugar, por hacer un análisis completo del estado actual y las necesidades de datos, así como identificar cualquier brecha y oportunidad de mejora. En tercer lugar, desarrollar una estrategia de data governance asignando los recursos y las responsabilidades necesarias para la implementación. La buena gobernanza deportiva es esencial para garantizar la calidad, credibilidad y legitimidad de los deportes.
Por eso es esencial que los equipos, las ligas y competiciones, las federaciones y las organizaciones deportivas sean capaces de garantizar la seguridad de todos los datos personales que manejan, tanto de los empleados, como de los jugadores, como de los seguidores, por lo que deben tomar todas las medidas adecuadas que garanticen esa gobernanza y protección de los datos, incorporando el uso de tecnologías de seguridad avanzadas para recopilar, analizar y usar la información de manera efectiva, tanto en el terreno de juego como en los despachos.
La protección de datos en las entidades deportivas
La protección de datos en el sector deportivo es algo crítico, ya que este sector maneja información muy sensible como son los datos de salud y datos personales que pueden ser críticos y deben ser manejados de manera cuidadosa y segura. También están los datos de rendimiento deportivo que van a ser altamente valiosos para el equipo de entrenadores y el cuerpo técnico, pero que también pueden proporcionar datos interesantes para compartir con el personal del club, con los medios de comunicación o con los seguidores deseosos de conocer todas las estadísticas de los jugadores y la última hora sobre su estado físico.
Es importante recalcar que un club deportivo es una persona jurídica y como tal debe contar con los medios necesarios para prevenir y hacer frente a cualquier riesgo para los datos que maneja como puede ser la fuga de información, el acceso no autorizado a los datos, el mal uso de datos internos o la ausencia de actualizaciones en los medios utilizados en el día a día.
Además, con la digitalización de las diferentes áreas del club (marketing, proveedores, cuerpo técnico…) los datos que llegan a la entidad deportiva serán variados, de diferente tipo y de fuentes diversas: encuestas, informes, redes sociales, bases de datos, informes médicos, sensores y dispositivos IoT, datos de proveedores externos… las entidades deportivas se ven ante la dicotomía de facilitar el acceso a los datos en cualquier momento y desde cualquier dispositivo a través de la adecuada clasificación de datos, al tiempo que garantizan la seguridad y la no manipulación de los datos a través de una correcta política de permisos de gestión y auditoría de ficheros.
Toda empresa debe garantizar la privacidad de las condiciones contractuales de sus empleados, pero en el caso de las entidades deportivas esta obligación tiene una mayor importancia debido a la notoriedad de los deportistas, alguno de los cuales ya vieron expuestos sus contratos haciéndose públicas sus cláusulas, sueldos, blindajes, primas y resto de información financiera.
Tres ejemplos de cómo gestionar la data governance en un club deportivo

En este contexto de flujo constante y disperso de datos, del mismo modo que hay un entrenador para liderar las tácticas y estrategias en el terreno de juego, las entidades deportivas deben de tener una figura semejante al entrenador que vele por la gestión y protección de los datos. Y esa figura es una plataforma para la postura ante la gestión de la seguridad de datos (DSPM) que pueda identificar los datos confidenciales; proporcionar visibilidad sobre cómo, cuándo y quién maneja los datos; así como la trazabilidad y los permisos para saber dónde se almacenan los datos y quién tiene permiso para acceder a ellos.
Veamos a través de tres situaciones de un club cómo una plataforma como Arexdata DSPM, puede ser de gran utilidad:
Scouting y reclutamiento
La recopilación y el análisis de datos son esenciales para identificar y reclutar jóvenes talentos. El uso de estadísticas, análisis de rendimiento y perfiles detallados de deportistas ayuda a los clubes a tomar decisiones sobre fichajes. Por eso la metodología personalizada de clasificación documental y auditoría de la información, ayuda a identificar y ubicar esta información tan sensible para los clubes, además de alertar sobre su uso o posesión indebida, previniendo exfiltraciones de este tipo de datos.
Análisis de rendimiento y prevención
Recopilar y analizar datos durante los entrenamientos partidos o competiciones para evaluar el rendimiento de los deportistas es fundamental. Esto incluye el manejo y gestión de multitud de datos cómo estadísticas de rendimiento, métricas físicas, tácticas y estrategias o la gestión de lesiones, historiales médicos, información nutricional o datos biométricos. Con una plataforma DSPM es posible verificar que este tipo de información, gracias a las funcionalidades de gestión de permisos y clasificación documental esté siempre en las manos adecuadas ya que implica el uso por parte de múltiples departamentos y siempre debe estar disponible y solo accesible para el personal designado y autorizado para acceder a dicha información.
Tácticas y estrategias
Los datos se utilizan para analizar el juego propio o el de los oponentes. Esto incluye el estudio de patrones de juego, fortalezas y debilidades. Esta información debe ser accesible por un staff muy reducido por lo que es indispensable monitorizar y trazar estos datos sensibles en todos los repositorios de información con una plataforma DSPM. Además, es posible alertar de la aparición de algún tipo de dato relacionado fuera del entorno tecnológico habilitado para manejar este tipo de datos, gracias a la funcionalidad de clasificación y etiquetado personalizado, de forma que se puede reaccionar en tiempo real ante la sospecha de una fuga de información y así evitar que datos erróneos tengan un impacto en la estrategia o táctica del equipo.
Si quiere conocer más casos de uso o si como gestor de una entidad deportiva está preocupado porque le metan un gol con la seguridad, protección y gobierno de los datos no dude en contactar con nuestros expertos para ayudarle a diseñar una estrategia segura de datos e implantar con éxito una política de data governance.


