Al igual que en muchos otros sectores y procesos, la inteligencia artificial y las tecnologías de machine learning también están transformando la gobernanza de datos. Y es que estas tecnologías proporcionan a las empresas herramientas avanzadas que mejoran la eficiencia y la gestión de sus procesos, contribuyen a la protección y seguridad de los datos, y contribuyen a aumentar la calidad de la información que se genera y que se comparte entre las distintas áreas de las organizaciones a lo largo de todo el ciclo de vida de los datos.
En un entorno donde los datos crecen exponencialmente –Rivery calcula que a finales de 2025 habrá más de 181 zettabytes– , la inteligencia artificial permite automatizar procesos que antes requerían intervención humana, optimizando la eficiencia, reduciendo errores y, sobre todo, ayudando a cumplir con las regulaciones de protección de datos generales (GDPR…) o sectoriales (NIS2, Dora…).
Beneficios de la IA en la gobernanza de datos
Uno de los principales beneficios de la IA es su capacidad para clasificar, categorizar y organizar grandes volúmenes de datos. Según estimaciones de IoT Analytics, la inteligencia artificial va a impulsar el crecimiento del mercado de gestión de datos hasta superar los 513.300 millones de dólares en 2030. En este contexto la IA se puede convertir en un aliado perfecto para evitar algunos de los errores habituales del data governance.
Cumplimiento normativo
Y es que el empleo de algoritmos y tecnologías de aprendizaje automático facilitan la identificación de patrones, la categorización de la información y el etiquetado de datos de manera precisa, asegurando que cumplan con los estándares de gobernanza de datos y la legislación. Esto es crucial para garantizar el cumplimiento normativo, ya que la IA puede detectar automáticamente datos sensibles, como información personal, y alertar para aplicar las medidas de protección adecuadas.
Por ejemplo, en el caso de nuestra solución Arexdata DSPM aseguramos la máxima conformidad y cumplimiento normativo. Con el Reglamento europeo aprobado por el Parlamento Europeo el 13 de marzo de 2024 y la entrada en vigor el pasado 1 de agosto de la Ley de Inteligencia Artificial, dada la constante revisión de la normativa por el dinamismo que esta tecnología está causando, desde Arexdata hemos optado por el tratamiento local de la información para no incurrir en una posible discrepancia en alguna revisión de dicha norma.
Para ello contamos con un motor de IA propio, que instalamos en el servidor del cliente para evitar que los datos y la información salgan de su entorno, y que agiliza la categorización documental. La IA escanea los documentos y fija categorías estándar (basado en millones de documentos analizados) para los diferentes archivos encontrados: datos bancarios, datos de carácter personal, facturas…
Una ventaja de ese escaneo es que se puede detectar rápidamente si hay documentos corporativos o de carácter personal o si el documento tiene carácter legal o no. De forma que, si se detecta el tipo de documento que hay en un repositorio en el que no se corresponde, se alerta para que el usuario lo quite del repositorio corporativo y así no se incumplan las normativas y medidas de protección de datos y seguridad de la compañía.
Identificación de inconsistencias y duplicados
Otro beneficio de la IA en las políticas de gobernanza de datos de las empresas es la mejora de la calidad de los datos al identificar inconsistencias, duplicados o errores en tiempo real. Por ejemplo, puede analizar bases de datos y corregir automáticamente valores atípicos o completar información que falta, lo que supone disponer de datos más fiables y precisos para la toma de decisiones. Aunque en el caso de Arexdata DSPM, aun disponiendo de herramientas y funcionalidades de remediación, nunca se van a aplicar a bases de datos productivas de clientes ya que esto podría suponer una injerencia o inconsistencias que afectaría a la continuidad de negocio del cliente. Por lo tanto, detectamos eventos y clasificamos sobre bases de datos, pero no corregimos automáticamente.
Por otro lado, ante la saturación de espacio por almacenamiento excesivo de datos, la IA puede analizar dónde están ubicados los documentos, la actividad que hay, si se han movido de ubicación, dónde estaban alojados o en qué sitios están duplicados para optimizar el almacenamiento. Además, con la IA y la solución de Arexdata DSPM se puede detectar cualquier tipo de documento independientemente de cuál sea la actividad de la compañía. Eso supone una ventaja porque permite descubrir si dentro de la organización hay documentos que no tienen que ver con su actividad o para reforzar las políticas de la empresa en materia de fuga de datos.
Seguridad de los datos
La inteligencia artificial también desempeña un papel clave en la seguridad de los datos para detectar accesos no autorizados o comportamientos anómalos que podrían indicar una brecha de datos. Además, como la IA puede detectar de forma automática el idioma del documento, también puede detectar si existen patrones sensibles de información.
La IA junto a las funcionalidades de file Audit contribuye a una mejor postura de seguridad de los datos, ya que aumenta la visibilidad y el control sobre el uso de los datos en la organización. Así, se pueden generar informes detallados sobre el uso de los datos, rastrear su origen y garantizar que se utilicen de acuerdo con las políticas internas, las regulaciones externas y acordes a las políticas de permission management de la compañía.
En resumen, la IA actúa como un aliado estratégico en la gobernanza de datos, permitiendo a las organizaciones gestionar su información de manera más eficiente, segura y conforme a las normativas, mientras se adaptan a un entorno digital en constante evolución. Si quiere conocer más ejemplos sobre el uso de la IA y la gobernanza de datos o estar al corriente de las nuevas funcionalidades de IA de Arexdata DSPM en la próxima actualización antes del verano no dude en contactar con nuestros expertos.


