Seguridad del Dato para Empresas AREXDATA

Fuga de datos: una pesadilla real de costes y daño reputacional para empresas y directivos

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Fuga de datos

Una fuga de datos es un escenario de pesadilla para los CEOs y consejos de administración, cada vez más real. Durante 2025, grandes y medianas empresas en España (Telefónica), Italia (Almaviva, Fulgar) o Francia (Auchan), tuvieron que hacer frente a esta pesadilla de costes, multas y daño a la marca, y a los directivos responsables de su custodia, aparte de la pérdida de propiedad intelectual o industrial y, por supuesto, de datos de los clientes.

La tendencia muestra que estos incidentes se están incrementando, y en 2026 van a suponer un gran problema, que las empresas de cualquier industria, sector y tamaño ya no pueden ignorar. Así pues, se impone implantar soluciones tecnológicas que ayuden a prevenir y tratar de controlar o contener el daño que una fuga de datos pudiera producir. Pero el contexto geopolítico actual añade otro dolor de cabeza, ya que muchas soluciones de seguridad de datos no pueden garantizar que se respete la soberanía digital, manteniendo los datos dentro del país o región de origen.

Cómo mitigar una fuga de datos con un DSPM

Para mitigar esta pesadilla, hay soluciones en el estado del arte de la seguridad en los datos que hacen posible ver resultados rápidamente. Por ejemplo, en el primer mes de despliegue de una solución DSPM en la empresa RISI, su CIO ya vió resultados tangibles, integrados con sus sistemas de alertas de seguridad, y con total soberanía de datos al trabajar con el líder europeo, Arexdata DSPM.

¿Cómo se consigue tener todos los datos bajo control? Teniendo visibilidad completa de los datos ya sean estructurados (bases de datos) o no (documentos, imágenes, carpetas, etc.) adecuadamente clasificados y auditados, con los permisos de acceso a los mismos controlados, y analizar el uso y el comportamiento habitual de los usuarios que utilizan los datos. Todo esto permite a la empresa desbloquear el siguiente nivel de madurez en su gestión de los riesgos de seguridad de los datos.

Protección de datos sensibles: saber dónde están y quién accede

Respecto a los datos sensibles, como datos personales sujetos a protección GDPR y otras normativas, o datos de propiedad industrial o intelectual, es imprescindible conocer exactamente dónde se encuentran, mediante un rastreo en profundidad de los ficheros, quién los maneja, y con qué nivel de permisos de acceso o modificación. Sólo así se pueden poner medidas efectivas para proteger estos datos, por ejemplo, moverlos a carpetas aisladas, cifrarlos, anonimizarlos, o hacer backups más frecuentes, de modo que, si hay un ataque, se pueda reaccionar quirúrgicamente actuando primero sobre los datos más valiosos, y aislar en lo posible el daño para que no alcance a datos sensibles (PII, IPR).

Control de accesos y exceso de permisos: la mayor superficie de ataque

Respecto al acceso a los datos, para tomar medidas efectivas de detección de fugas de datos, hay que tener una vigilancia constante de los permisos de acceso para aplicar, según cada clase de datos, las medidas apropiadas de protección, alerta y remediación, y corregir los problemas según aparecen.

Un problema muy habitual es el de exceso de permisos, que se puede producir tanto de forma descuidada como maliciosa, pero que en todo caso requiere acción inmediata, a riesgo de facilitar una mayor superficie de ataque, en el caso de un ataque y brecha. Establecer políticas de acceso restrictivas como “mínimo acceso posible” es una práctica de madurez en la seguridad de los datos que ayuda a crear conciencia en los equipos de la importancia de los datos como activos valiosos.

Detección de comportamientos anómalos en el uso del dato

Y un área de creciente interés es la analítica del comportamiento en el acceso y manejo de los datos, tanto por personas como por procesos automatizados o por agentes de inteligencia artificial, que permite alcanzar un entendimiento adicional de los riesgos, al detectar anomalías con respecto al uso normal o esperado de los datos. Así pues, se analizan las actividades de los usuarios en su uso de los datos y su contexto, y esto permite detectar la posibilidad o intención de hacer algo con los datos que se desvíe de lo normal. Esto permite tanto educar a los usuarios descuidados sobre los usos permitidos, como hacer desistir de su intento a los que tengan intenciones maliciosas.

Auditoría y trazabilidad: la clave ante reguladores y brechas

Contar con herramientas que den control y precisión es especialmente valioso ante un evento imprevisto como es un incidente de ciberseguridad, que puede producirse en cualquier momento.  Poder afrontarlo teniendo todo documentado, con evidencias formales, en bitácoras o logs y en informes de auditoría, permite informar a reguladores y auditores si fuera necesario, y poder explicar exactamente el alcance e impacto en datos sensibles (PII) o datos confidenciales (IPR), al conocer de manera taxativa la superficie de datos expuesta, los accesos, los usuarios y su actividad respecto a los datos.

Cómo reducir el coste real de un incidente de datos

Finalmente, es muy relevante poder reducir los costes que conlleva la recuperación de la estabilidad de los datos tras un incidente, al tener perfectamente definido el mapa de datos de la empresa. Los costes van a incluir por ejemplo el restablecimiento de copias de seguridad de los datos, y contar con una auditoría de todas las operaciones permite saber sin lugar a dudas si durante el incidente se han visto afectados o no, y evitar costes de restauración si no hubo impacto. Adicionalmente, gracias la existencia de evidencias y traza completa, la investigación del incidente es más rápida y eficaz, y se minimiza el tiempo de discontinuidad del servicio, que como se suele decir, es oro.

La fuga de datos exige decisión directiva

Así pues, los directivos de las empresas y sus consejos de administración tienen en su mano la solución para controlar la pesadilla de la fuga de datos de una manera efectiva, y que además ayuda a crear una cultura práctica de la seguridad de los datos como activo valioso de la empresa.  Ante la amenaza de la fuga de datos, la respuesta es tomar el control y visibilizar toda la superficie de datos de la empresa, para minimizar los riesgos haciendo un seguimiento continuo de toda actividad que afecta a los mismos.

La pesadilla de la fuga de datos se puede quedar en un mal sueño, simplemente desplegando una solución como la que ofrece el líder europeo, Arexdata DSPM: una rápida puesta en marcha, uso intuitivo, una integración sin problemas con todos los sistemas de seguridad e IT existentes, y el valor inmediato de tener control total sobre los riesgos de seguridad de los datos, y poder comunicar la situación precisa en todo momento, tanto en cuadros de mando técnicos, como en comités de dirección, en el consejo de administración, o en informes a los reguladores (NIS2, DORA, GDPR, AI Act, etc.).

Y todo esto con una relación entre coste y beneficio muy favorable, y muchos órdenes de magnitud menor que los costes totales de una fuga de datos, incluyendo los costes de recuperación de datos, las multas de los reguladores, los despidos de directivos, el desprestigio de la marca, la fuga de clientes a los competidores, y la caída del valor de la acción en los mercados de valores.

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